Estamos por terminar un año más y con él algunos ciclos. Los finales siempre generan nostalgia pero también representan la promesa de nuevos inicios, sueños que concretar. Un año nuevo simboliza la oportunidad de alcanzar nuestras metas, convertirnos en extranjeros y viajar… o tal vez dejar de ser ajenos a la tierra que habitamos, a la gente con la que estamos, a la vida que llevamos. Los sueños son infinitos, como lo son los mundos en que podemos realizarlos.

Los invitamos a soñar con nosotros un mundo más ameno de la mano de Montaigne; a imaginarse sobrevolando lagos al amanecer en un inmenso globo aerostático. Esperamos que esta temporada que inicia se atrevan a tener sueños tan grandes que rebasen el entendimiento de los hombres de su tiempo, y los lleven a trascender por encima de la creencia de un solo mundo y darse, como hizo Giordano Bruno, la posibilidad de acceder a múltiples.

Esperamos que disfruten de nuestro viaje literario a través de los textos que les hemos preparado y que cumplan todos sus deseos y sueños del año venidero.

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