Oaxaca es un estado mezcalero por naturaleza. Quien no ha probado un rico sotol acompañado de un sabroso guacamole, o un espadín con su respectiva sal de gusano, en verdad se está perdiendo un manjar originario de esta región.

El mezcal ha sido parte intrínseca de nuestra gastronomía desde tiempos coloniales; a la fecha es un producto digno de los más altos estándares de calidad y reconocimiento a nivel mundial. Su fabricación artesanal y sus procesos de destilación han llamado la atención de más de un productor de destilados alrededor del mundo y su comercialización ha sido inminente. El estado de Oaxaca ha jugado un papel crucial en esta industria, razón por la cual diversos empresarios han puesto el ojo en esta bebida espirituosa.

Diana Bejero es un ejemplo claro de que apoyar la economía nacional no es uno de esos ideales que flotan en la estratósfera sin ser alcanzados, como suele ocurrir en nuestro país. De la mano de su socia Elsa Vázquez encontró la forma de llevar el mezcal oaxaqueño a otras dimensiones con un producto digno de cualquier cava internacional, debido a su profundo interés por las tradiciones y las comunidades originarias de México.

De manera muy amena, y por mero amor al mezcal, en esta ocasión tuvimos la oportunidad de charlar con Diana y Elsa sobre Mezcal La Fugitiva, la marca que comandan desde 2017 y que lleva por bandera el orgullo artesanal y la mano de obra oaxaqueña, con un ensamblaje de tres tipos de agave: Tobalá, Arroqueño y Espadín.

¿Cómo surge la idea de mezcal La Fugitiva?

Yo soy contadora del IPN y Elsa es economista de la UNAM. Juntas fundamos una empresa que se llama RDC importaciones y exportaciones, en la cual encontramos una amplia cantidad de productos para importar, en su mayoría de origen Chino. Pero con base en una investigación que realizamos, estudiamos qué productos mexicanos son viables para exportar al extranjero; entre ellos destacan las bebidas destiladas. Así, en uno de nuestros viajes, nos animamos a emprender un recorrido por Jalisco (Tequila), Chihuahua (Sotol) y Oaxaca (Caminos del Mezcal), donde conocimos los procesos de fabricación, aprendimos de los productores y degustamos varias bebidas icónicas de nuestro país.

¿Porque mezcal Oaxaqueño?

Una vez llegando a Santiago Matatlán, Oaxaca, y recorrer los caminos del mezcal entre sus palenques, conviviendo con pequeños y medianos productores, degustando mezcal de todas variedades de agaves, entre ellos: Tepeztate, Madrecuishe, Jabalí, Tobala, Arroqueño, Espadín, y conociendo el largo proceso que es totalmente manual, artesanal y orgánico; siendo testigos de toda la tradición que encierra en su preparación, desde el corte de las piñas hasta su destilación y un método que conlleva años y años de conocimiento transmitido de generación en generación, definitivamente nos enamoramos totalmente del mezcal. El mezcal es magia líquida.

¿Cuál fue la reacción de la comunidad de productores de mezcal de Santiago Matatlán ante la propuesta de comercializar su producto?

La propuesta fue bien recibida por los productores, les agradó el concepto del producto y el apoyo que la marca ofrece a la comunidad, manteniendo siempre el compromiso de mantener una producción artesanal y siempre apoyando a la población, en la medida que podamos.

¿Cómo es el proceso de elaboración de mezcal La Fugitiva?

La Fugitiva comienza con la cosecha y la recolección de los agaves que componen este ensamble. Una vez obtenidas las piñas, se cuecen en un horno cónico de piedra calentado con madera de encino negro; después se pasa al molino rústico de piedra, donde se muele la piña cocida con ayuda de una tahona de piedra, jalada por un caballo llamado Pegaso. Posteriormente se pasa a unas tinas de encino blanco para su fermentación y se añade agua de manantial, después se coloca el mosto o tepache en un alambique de cobre para su primera destilación, donde se seleccionan las cabezas y corazones; se destilan una vez más para eliminar impurezas y obtener un mejor producto, y se aplica una tercer destilación donde se agrega un aceite orgánico de rosas, el cual se obtiene de rosas sembradas en la región. Después se embotella de manera automatizada, esto para garantizar la cantidad precisa por botella y la higiene. Las etiquetas son pegadas a mano por un grupo de mujeres oaxaqueñas, así como el adorno del listón de piel y las calaveritas de plástico; estas últimas fueron diseñadas por un modelista mexicano especialmente para nuestra marca y la fabricación se lleva a cabo con máquinas y procesos manuales. Cabe mencionar que en todo momento del proceso tratamos de mantener el producto artesanal y fomentamos el trabajo especializado y dedicado que ofrecen cada una de las personas que se ven involucradas en la elaboración del mismo, impregnando a la marca del valor que merece, destacando el cariño que cada mano deja en cada una de sus botellas.

Mezcal La Fugitiva es un proyecto socialmente responsable ya que apoya a las comunidades oaxaqueñas. ¿Qué tan complicado es emprender un proyecto como el suyo, que apoya la mano de obra mexicana?

Efectivamente, es un proyecto social, pues genera trabajo y esperanza a las comunidades. El mundo necesita pago justo, trato justo y transparencia.

¿Sabemos que su lanzamiento es relativamente reciente, ¿ya ha tenido algún impacto en el extranjero?

El mezcal La Fugitiva fue lanzado el 15 de junio de 2017 en el mural más grande de Latinoamérica, el Poliforum Siqueiros. La primera etapa del mezcal es introducirlo en el mercado mexicano; nuestro segundo año comenzará con una apertura al extranjero, ya que estamos trabajando en certificaciones como CERTIMEX (orgánico), Kosher, FDA, TDA, etc.

Después de tener presencia en varios eventos de marcas premium como Harley Davidson, Lincoln, eventos de cine, moda, golf, el Agave Fest en el WTC, etc., hemos tenido oportunidad de contactar con varios comercializadores extranjeros interesados. Actualmente tenemos propuestas para Texas en USA, España, Canadá y Finlandia.

¿Han pensado en producir alguna otra bebida espirituosa?

Nuestro interés está enfocado únicamente en el mezcal. Como representantes de más de 70 familias oaxaqueñas, todas nuestras energías, alma, corazón y esfuerzos están en sacar adelante este proyecto, del cual orgullosamente somos parte.

¿Qué es lo que sigue para mezcal La Fugitiva?

Después de introducirlo a la comercialización en México, queremos ahora sí realizar el fin para el cual fue creado: hacer presencia en el extranjero. Queremos que todo el mundo pruebe a México.

Más información: contacto@mezcales-oaxaca.com

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