Durante el pasado 23 y 24 de noviembre se realizó en la Ciudad de México, el Taller Regional Manejo y Destrucción Ambientalmente Adecuados de Bifenilos Policlorados: “Una realidad en México”. Revista Aion.mx estuvo ahí y entrevistó a varias personalidades en el ámbito ecológico, con el propósito de saber su opinión sobre los programas del país para la correcta destrucción de residuos tóxicos, y las acciones de México frente al calentamiento global.

Magdy Martínez Solimán

Representante Residente Adjunto del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PUND) en México.

– ¿Qué piensa del proyecto “Manejo y Destrucción Ambientalmente Adecuados de Bifenilos Policlorados en México”?

Pienso que hemos avanzado de manera considerable, trasladándonos de una situación en la que apenas y procesábamos éstos conocimientos, a una en la que, de verdad, el programa es considerado de excelencia internacional; los BPC’s se están tratando de una manera adecuada y también se están exportando a los países que tienen la capacidad de destruirlos, por lo que yo diría que ha habido un avance significativo y que México está a la vanguardia de América Latina en este sentido.

– ¿Cómo le recomienda actuar a los jóvenes, y a la población en general, para contrastar el calentamiento global?

Hay muchas cosas por hacer pero lo fundamental es informase y convertirse cada uno en un portavoz, en un activista, en un movilizador o movilizadora de otros jóvenes para informarles a su vez. Temas como el calentamiento global, la biodiversidad, la protección de áreas naturales y el manejo de químicos peligrosos, se han dejado a los especialistas durante mucho tiempo, y es importantísimo que la ciencia nos dé su información y sus conclusiones, pero también es muy importante que haya movimiento ciudadano, que la gente esté enterada y consciente de los problemas y de las soluciones. Yo recomendaría a la gente joven que se conviertan en activistas ecológicos.

Dr. Guillermo Román Moguel

Coordinador Nacional del Proyecto “Manejo y Destrucción Ambientalmente Adecuados de Bifenilos Policlorados en México”. Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. Proyecto No. UNDP 00059701

– ¿Cuáles son los retos económicos y ambientales en la correcta destrucción de desechos peligrosos?

El reto económico es que a través del proyecto se pueda lograr que los costos de destrucción para pequeñas empresas se aproximen a los de las grandes licitaciones, que son casi la mitad de los costos reales; el reto ambiental es lograr la destrucción de materiales peligrosos antes de la fecha establecida, en 2025, como marca la convención de Estocolmo.

– ¿En qué nivel de preparación considera que se encuentra México en cuanto al manejo de desechos tóxicos?

Tengo años trabajando en esto y pienso que México ha avanzado, creo que tiene un control razonable de los desechos. Tal vez habría que priorizar más en la destrucción de algunos, hablando de desechos peligrosos en general, y sobre todo buscar alternativas, alianzas público-privadas, para combinar el negocio limpio con el cumplimiento de la normatividad.

– ¿Considera que las leyes ambientales en México son adecuadas para propiciar la correcta destrucción de desechos peligrosos?

Sí, creo que México tiene suficientes leyes para hacer que los residuos peligrosos se manejaran adecuadamente; el problema o la dificultad es cómo reforzar la vigilancia y la supervisión de su cumplimiento. Otros países dicen: México tienes leyes suficientes, no hagas más leyes ni más normas, simplemente afina un poco las que tienes y hazlas cumplir. Esta parte se compagina con la parte económica, puesto que destruir los desechos cuesta dinero.

Dr. Mauricio Limón Aguirre

Subsecretario de Gestión para la Protección Ambiental. Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales.

– ¿Qué piensa del proyecto “Manejo y Destrucción Ambientalmente Adecuados de Bifenilos Policlorados en México”?
Pienso que el programa nos está enseñando a hacer eso: un correcto manejo y destrucción de bifenilos policlorados, a fin de impulsar las capacidades nacionales y no tener necesariamente que estar exportando los bifenilos para que otros países los eliminen.

– ¿Qué nos puede decir de lo que México está haciendo para combatir el calentamiento global y mejorar la calidad del ambiente?

Bueno, es una pregunta que requiere de muchísimo tiempo, pero te puedo decir que México es el único país en vías de desarrollo que tiene al día sus comunicaciones nacionales, lo que significa una gran capacidad para poder elaborar y presentar los informes nacionales de emisiones de gases de efecto invernadero. Presentar un informe requiere de muchísimo tiempo, de muchas capacidades, de muchísima gente y muchísimo conocimiento científico, y México es el único, en su condición, que lo hace. En segundo lugar es de los pocos países que tienen un programa especial para el cambio climático con acciones concretas, con programas específicos, con presupuestos etiquetados y con metas, como es la eliminación de 51mdt. de CO2 para el año 2012, con base en el año 2000, es decir, lograr romper la tendencia de crecimiento de emisiones en México, lo cual creo que es una tarea titánica que este país está cumpliendo. Nuestra meta es, por supuesto, aspiracional, pues necesitamos de los recursos y la tecnología para lograr una reducción al 50% con base en el año 2000, y creo que sí lo vamos a lograr.

Ing. Carlos Álvarez Flores

Presidente de México Comunicación y Ambiente A.C

– Desde la perspectiva social, ¿qué piensa de la implementación de talleres y proyectos, hechos en función de la mejora de la salud y el medio ambiente?

Creo que este proyecto específicamente es un gran avance, un gran logro para el gobierno mexicano y obviamente para México, porque nos da la oportunidad de tratar de manera profesional el problema del debido manejo de los residuos peligrosos. Nuestra organización: México Comunicación y Ambiente A.c, tiene como uno de sus principales objetivos, informar a la sociedad de los riesgos a la salud por la exposición a este tipo de sustancias, como son los contaminantes orgánicos persistentes, los COPs. Nosotros estamos contentos porque por primera vez en México se logró realizar un proyecto, una iniciativa, y yo diría además, un buen ejemplo de lo que se debe hacer con los residuos peligrosos. En ese sentido, creo que este es un proyecto muy valioso para México y para la salud de los mexicanos. El hecho de que tengamos detrás de todo al Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, financiamientos del GEF y su conjunta participación con el gobierno federal, convierte este proyecto en un buen ensayo que nos permite establecer este tipo de programas en todos los niveles de gobierno, a nivel municipal y estatal, con los cuales la propia federación puede coordinarse para implementar otros programas derivados. Ese sería –según yo–, el camino que debemos seguir. Considero que con esta experiencia ya podemos pensar en establecer, más adelante, programas nacionales que nos lleven a cumplir los mismos objetivos, como son: evitar la exposición de los mexicanos a todas estas sustancias altamente toxicas, sobre las cuales muchos de nosotros no sabíamos o no sabemos todavía estar en contacto. Reconozco el trabajo de la SEMARNAT, y eso que represento una organización no gubernamental muy critica; hemos sido muy críticos de la gestión, de los gobiernos federales, estatales y municipales, pero en este caso debo reconocer que este es un buen ejemplo, una primera actitud en que el gobierno federal, sobre todo, demuestra que juntos podemos hacer y lograr buenos objetivos, porque muchos mexicanos ya no van a estar expuestos a este tipo de sustancias altamente toxicas.

– ¿Cuál sería la manera más recomendable de acercar a las personas a este tipo de temas, sin necesidad de alarmarlas ni generarles temor?

Desde mi personal opinión, considerando que tengo ya 21 años en la gestión ambiental, creo que nosotros podemos hacerlo bien a través de lo que llamo el sistema educativo formal. Creo que ya podemos empezar a hablar del tema en las escuelas y en las universidades; hablar de forma permanente del convenio de Estocolmo y de todas estas sustancias que son peligrosas y que pueden afectar gravemente la salud, independientemente de que se pueda difundir la información en medios de comunicación masiva, en revistas especializadas o en portales especializados del medio ambiente. Yo creo que una manera que podría dar buenos resultados, a nivel nacional, sería utilizando los sistemas educativos formales, y a ciertos niveles; no vamos a ir con los niños de primaria porque es complicado, pero sí podemos ir al nivel medio y superior. Podemos acercarnos al sistema nacional de universidades y tecnológicos, tanto públicos como privados, para establecer un programa de información en el que puedan presentarse las características de todos estos contaminantes orgánicos persistentes, de una manera serena, seria y sin alarmar a la población; simplemente informar de una manera correcta y exacta, dándole su correspondiente magnitud al problema y no minimizándole, puesto que es un problema importante ¿Por qué? porque si no, no existiría. Si no fuera importante el convenio de Estocolmo, no se hubiera firmado; si no tuviéramos la prueba de que los efectos en la salud de estas sustancias son graves, causando desde problemas en la piel hasta cáncer, no estaríamos actuando.

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