El viento eriza la fina piel de la playa

y la luna desaparece

en el horizonte.

 

La marea crece y decrece.

 

Unas palmeras ciegas acarician a la brisa

y conservan un sueño en disolución.

 

El viejo Pedro tirita mientras prepara sus redes.

 

Sobre El Autor

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.