Resumen: ¿Sabes cuáles son los orígenes de la máscara usada por los integrantes del movimiento conocido como “Anonymous”? La sonrisa que expresa tal imagen, emite un mensaje político que se relaciona con personas y hechos que van de conspiraciones terroristas hasta comics futuristas, películas hollywoodenses, hackers anónimos, manifestaciones sociales y otros.

Remember, remember the fifth of November:

the gunpowder treason and plot.

I know of no reason why gun powder treason

should ever be forgot.”

Canto popular del Reino Unido.

El cinco de noviembre de 1605, Guy Fawkes intentó hacer explotar el Parlamento Inglés desde sus cimientos. Siguiendo la llamada “conspiración de la pólvora”, fraguada por él y otros compañeros: el cinco de noviembre en cuestión, Guy Fawkes fue hallado con 37 barriles de pólvora en los sótanos del Parlamento, buscando hacerlo estallar para llevarse junto con el edificio –entre otros importantes personajes– al Rey Jacobo I de Inglaterra, enviando así un mensaje de rechazo hacia los ordenamientos políticos y sociales imperantes.

Al borde de la culminación de su plan, Fawkes fue descubierto y capturado, siendo sentenciado a la horca.

Estos acontecimientos dejaron una marcada huella en la memoria del pueblo inglés, que a partir de entonces ha celebrado cada año el cinco de noviembre (Guy Fawkes night), primero como el día en que fuera capturado un traidor que atentó contra la integridad de Inglaterra y, posteriormente –más aún en tiempos recientes– como el día en que capturaran a un héroe que luchó por los británicos, contra la corrupción y la tiranía de sus gobernantes.

Fueron el escritor de historietas Alan Moore y el ilustrador David Lloyd quienes hubieron de captar el gesto de burla, picardía y venganza del conspirador, casi cuatro siglos después de que Fawkes fuera retratado de tal manera. Desarrollando un refinamiento estético acorde a las novelas gráficas de la década de 1980, Moore y Lloyd crearon una serie de diez comic books a la que titularon “V for Vendetta”, en los que protagoniza un anarquista revolucionario apodado “V”, que se oculta tras una máscara de Guy Fawkes para realizar una detallada campaña enfocada en derrocar un gobierno de corte fascista.

Para desplegar este concepto, Alan Moore retomó diversos elementos del floklore popular alrededor de la figura de Guy Fawkes (por ejemplo los versos de los cantos que son entonados el cinco de noviembre), pero también agregó elementos innovadores, como el escenario de una Inglaterra futurista, ubicada entre los pocos países supervivientes a causa de una guerra nuclear de proporciones globales. El mismo concepto habría de ser llevado al cine en el año 2006, por medio de la adaptación cinematográfica también titulada “V for Vendetta”, escrita y producida por los Hermanos Wachowski (creadores de la saga “The Matrix”).

A través de este filme, la sonriente máscara de Guy Fawkes portada originalmente por el protagonista de los comic books, se muestra de nuevo para evocar aquel viejo mensaje de venganza, difundiéndose rápidamente de la pantalla grande a las calles –a los movimientos sociales de la actualidad–: siendo portada esta ocasión por revolucionarios árabes lo mismo que por estudiantes chilenos, indignados españoles, ocupantes neoyorquinos, hackers anónimos, y todo aquel que ha deseado salir y mostrar una alusión a la reivindicación en el rostro, con la lúdica máscara del conspirador que una vez quiso alterar al orden establecido.

Los primeros efectos políticos y sociales de la película, sin embargo, no comenzarían a manifestarse sino hasta después del 2008: año en que el periodista y hacker australiano Julian Assange sorprendería a todos tras la publicación de miles de informes secretos o documentos filtrados, que implicaban actos de corrupción, ilegalidad e incluso espionaje, vinculados a dependencias gubernamentales de múltiples países como Inglaterra y Estados Unidos.

El portal wikileaks.org, que contiene tales informes, le ha valido a Julian Assange enfrentar procesos judiciales interpuestos por la INTERPOL y el FBI, principalmente, pero también le valió catalizar el fenómeno de la Internet autodenominado “Anonymous”: un movimiento de hackers que operan en la clandestinidad, que pueden trabajar en conjunto o no conocerse siquiera y que han decidido identificarse por medio de la máscara de Guy Fawkes, en un momento como detractores de los gobiernos empeñados en enjuiciar y condenar a Julian Assange, y actualmente como activistas del ciberespacio capaces de obtener información confidencial lo mismo que dejar fuera de funcionamiento cualquier sistema de almacenamiento de datos, sea de un gobierno específico o de una corporación, “siempre que se atente contra los derechos en torno a la información”, afirman.

Anonymous” es un movimiento que se caracteriza por no tener estructuras, jerarquías, ni líderes definidos, de modo que aún cuando las autoridades logran capturar a alguno de sus participantes, no llegan a garantizar con ello el fin de su actividad clandestina; meter en prisión a uno o más hackers no impide que otros tantos se pongan la máscara de Fawkes el día de mañana.

Tomando por slogan la frase: “El conocimiento es libre, somos legión, no olvidamos, no perdonamos, espéranos”, quienes conforman Anonymous han enfatizado de sí mismos no representar una estructura de ningún tipo, sin dejar de estar vinculados unos con otros a través de una acción colectiva.

La sonrisa de Guy Fawkes, como se ha visto, puede proyectar el gesto de un conspirador al igual que el de un revolucionario, un manifestante, un ciber activista o cualquier tipo de personaje cuya finalidad conlleve un proceso de transformación, sin dejar de reír placenteramente por ello; de cara al derrumbamiento de un orden político vigente, tal gesto dice con ironía que se avecina el desorden.

Portada de V for Vendetta, comic book creado por Allan Moore y David Lloyd.Portada de V for Vendetta, comic book creado por Allan Moore y David Lloyd.

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