ResumenCuando los políticos aprendieron a manejar el poder musical descubrieron un tremendo recurso publicitario y de propaganda, que a lo largo de la historia ha servido para definir el futuro de naciones enteras.

 

Algún día la política será una canción
León Felipe

 

Banda Rage

Banda Rage

La música y la política se relacionan íntimamente a lo largo de la historia; desde épocas primitivas por medio de música y rituales se han llevado a cabo grandes eventos político-sociales. La historia musical sin duda va de la mano de la historia política; se ha escrito música en todos los tiempos tanto para honrar y apoyar como para criticar a personajes, causas e ideales políticos.

La música es y ha sido por millones de años una popular y poderosa forma de expresión, sus alcances hoy en día son tan grandes como lo es la publicidad y la mercadotecnia que hay detrás de su industria; sumando a esto el apoyo o rechazo de los regímenes políticos del momento y lugar en que se desenvuelve, la música puede llegar a ser un recurso infalible de propaganda. Las artes políticas han tomado como recursos retóricos varias canciones y melodías, apropiándoselas o inventándolas cuando se ha requerido y ha sido prudente. La música puede ser un envolvente nacionalista o contra-nacionalista; los himnos nacionales son un claro ejemplo del apego de una ciudadanía hacia dicha composición, pues en ella se plasman los ideales e historia de su pueblo.

La música ha servido para expandir ideales social-político-religiosos, como fue el movimiento “rastafari”. Muchos músicos, cantantes y compositores se han sumado a causas revolucionarias y de protesta -o en movimientos pacifistas-, y han intentado expresar sus tendencias sociopolíticas en sus letras y ritmos; algunos más simplemente han decidido pintar con música la situación de su pueblo y época.

Pero el ámbito de la músico-política no es creación exclusiva de cantantes o compositores, sino que también muchos políticos han usado temas de melodías y canciones para sus campañas publicitarias; algunos de ellos incluso han sacado sus propias canciones con lemas electorales, tal como en su momento hizo el actual presidente de los EUA Barack Obama –lo mismo que miles de políticos alrededor del mundo–, no sólo lanzando su propuesta musicalizada, sino contratando a grandes conjuntos musicales para acompañarlos durante su gira electoral.

Algunos grupos se han mezclado tanto con ciertos ideales y creencias políticas que han apoyado a organizaciones “no oficiales” como es el caso de Rage o RATM: grupo censurado y llamado antinacionalista por apoyar al movimiento del Ejército Zapatista de Libración Nacional, en México. Algunas tendencias políticas han servido de plataforma en la creación de nuevos géneros musicales, que tratan sobre temas y regímenes políticos específicos, como la relación del anarquismo y el socialismo en el inicio del punk.

Mas, como en todo, siempre habrá sectores que estén en contra o a favor de ciertas tendencias políticas y por lo tanto de los músicos que llevan su bandera. Estas diferencias han propiciado la censura en muchas ocasiones y en otras también una mayor violencia. Sin embargo, otras veces, cuando los políticos o  músicos-políticos han sabido manejar bien el poder musical, han descubierto un tremendo recurso publicitario y de propaganda, que a lo largo de la historia ha servido para definir el futuro de naciones enteras.

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