Ver a cientos de niños atraídos por las historias que les narran los cuentacuentos o disfrutar de juegos educativos, puestas en escena con personajes mágicos, escuchar a grupos musicales o dibujar algún héroe, son parte de las experiencias que durante 20 años ha compartido el equipo de Alas y Raíces.

En este sentido, la coordinadora nacional de Desarrollo Cultural Infantil, Susana Ríos, afirmó que el acceso a los bienes y servicios culturales de toda la infraestructura del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes es indispensable para la formación integral de las personas, sean niños, adolescentes o jóvenes universitarios.

En entrevista, Ríos Szalay precisó que Alas y Raíces es un programa especial que toma en cuenta los intereses de los niños, sus necesidades, sus derechos, razón por la cual consideró “indispensable” este programa.

“Cómo podemos pensar en una formación integral que no considere la música, las artes visuales, el cine, la plástica, la danza. Claro que la educación primaria tiene su propio programa de enseñanza artística, pero siempre hay algo que se puede aportar a lo que se enseña en el aula y que es la oportunidad de participar en experiencias que a veces nos la ofrece un museo, pero para ir a ese recinto se necesita la mediación de otros expertos.

Al recordar la conformación del programa Alas y Raíces, Susana Ríos manifestó que hace 20 años surgió con la intención de facilitar a la población infantil el acceso a los bienes y servicios culturales como una vía para su desarrollo y formación integral, este programa fue creado conjuntamente con la SEP, porque se consideró que este tipo de experiencias de los niños, en contacto con las artes y en el terreno de la cultura que es amplio, fueran experiencias que les permitieran a los infantes complementar la educación que reciben en las aulas.

Comentó respecto a los eventos más recientes, entre ellos la exposición Piedra, papel y tijeraEl juego de los artistas ha sido visitada por 15 mil 660 personas en cinco estados de la República, mientras que el festival ¡Todos a jugar con Alicia! recibió a más de 47 mil personas en tres días en el Centro Nacional de las Artes y en la Muestra binacional de dibujo y pintura México-Finlandia atrajo la atención de más de mil niños mexicanos que quisieron compartir alguna experiencia o vivencia con sus pares finlandeses.

Próximas actividades

Asimismo, anunció el Encuentro sobre Arte, Educación y Cultura para la Primera Infancia, donde artistas, educadores, especialistas, promotores culturales, asistentes educativos y público en general se reunirán del 3 al 6 de junio en la Biblioteca México, a fin de proponer tareas creativas para los más pequeños con las que podrán incrementar y fortalecer sus conocimientos en el trato y desarrollo de actividades con bebés, niños y niñas en la primera infancia.

Recordó que el programa Alas y Raíces desde sus comienzos ha tenido interacción con otras áreas del Conaculta, “no hemos sido una isla, sino un programa que se conecta con el INAH, el INBA, con sus museos, con la Dirección General de Publicaciones, con la Biblioteca Vasconcelos y la México, y a su vez los programas estatales se conectan con otras instancias educativas y culturales para llegar a más niños.

“La próxima institución con la que vamos a colaborar es con el Antiguo Colegio de San Ildefonso, con una exposición, y así nos podemos apoyar mutuamente, porque de alguna manera tenemos que ver y ser corresponsables de los niños”, apuntó la coordinadora nacional.

Alas digital

Al referirse al uso de la tecnología, Susana Ríos comentó que ya cuentan con el programa Alas digital, el cual consiste en aprovechar lo último en tecnología y “ahora que son más las personas que tienen un celular puedan tener a su alcance la página de Alas y las Apps que Alas digital produce para las distintas edades, de los cero a los 17 años”.

Incluso, refirió que una de esas App fue nominada como la mejor de América Latina y “nos compromete a seguir haciendo cada vez un uso más creativo de estas nuevas tecnologías”. Cabe señalar que el año pasado recibieron más de 13 mil visitas en redes sociales, páginas y aplicaciones, “no solo de México, sino de China, España, Francia”, donde se tienen visitantes en las opciones de internet.

Porqué Alas y Raíces

Sobre los principios motores del programa, comentó que en el campo de la cultura y las artes hay muchas maneras para que los niños se eduquen, “que eduquen su oído, su mirada, el sentido del gusto, su sentido de pertenencia, de ahí que este programa se llama Alas y Raíces, porque es un programa que busca dar alas a la imaginación de los niños, que es muy rica pero que tiene que nutrirse, dar alas a su deseo de aprender, de saber más, porque su curiosidad es enorme”, todo les interesa a partir de cierta edad.

Respecto a la parte de Raíces, indicó que se refiere a nuestras raíces culturales, “son las que nos permiten tener un sentido de pertenencia a determinada ciudad, a una cultura, a un país, pero también nos referimos a las raíces individuales, a las de nuestra personalidad, que son esas experiencias que tenemos desde que nacemos. Entonces, tratar que los niños tengan experiencias gratas, pero también que les permitan descubrir y enriquecer su vida interior.

Interés de los papás

En un breve balance de los primeros 20 años del programa, Susana Ríos reconoció que sí ha tenido una influencia Alas y Raíces, pues ha despertado el interés de los papás, “porque son ellos quienes llevan a los niños a los festivales que les proponemos, a los talleres, a las actividades, pero también los niños los disfrutan.

Recordó que en el festival más reciente, ¡Todos a jugar con Alicia!, “vimos una afluencia importante, a veces lo que podemos hacer es una estimación de las personas que asistieron a una feria, es un público importante, vemos muchas personas, en esta ocasión vimos papás que estaban muy contentos.

“Son las actividades en sí mismas las que despiertan interés y más ahora que tenemos una programación especial para los niños que se encuentran en la etapa de la primera infancia. Otra para los de edad escolar, esa programación ha existido en estos 20 años, pero también tenemos una nueva programación para adolescentes, las cuales también son un atractivo”.

Entrevistada en su oficina, en charla amena y entusiasmada por los logros obtenidos día con día, comentó que en esta ocasión tuvimos tanta demanda que había que hacer largas filas. Aunque también es cierto que en ciudades como la nuestra estamos acostumbrados a filas para todo”.

Derechos del niño

Se hacen muchos esfuerzos, de diversa índole, pero todavía hay niños que no ejercen su derecho a jugar, su derecho a descansar, el derecho al esparcimiento, el derecho a participar en actividades artísticas y culturales. Quién no sabe que a los niños les gusta jugar o qué es bueno que los niños jueguen, todavía no hay la suficiente conciencia de que no solo es algo que les gusta o es propio de los niños, sino que es un derecho. Es una necesidad psicológica y es una necesidad física que tienen de moverse, de experimentar, de explorar el mundo en que viven, de convertir una casa o cualquier objeto en algo para jugar.

“Nuestro programa tiene ese enfoque de derechos humanos y el que a nosotros nos toca es el derecho de los niños a la cultura, pero es importante señalar el componente del juego y del esparcimiento, por eso nuestros programas combinan, desde los inicios de Alas y Raíces, el juego, la diversión, el entretenimiento, pero también la parte formativa”, apuntó la coordinadora nacional.

Otro de los aspectos a los cuales se le da importancia es la diversidad, por lo cual Susana Ríos recordó el proyecto Baúles con Alas y Raíces, al cual invitaron a los menores de edad representantes de todo el país a fin de enviar lo más representativo de su localidad y así las demás personas conocieran lugares, vestimenta, tradiciones y gastronomía.

Esta fue una participación muy interesante de todos los programas estatales y pensamos convocar a otro proyecto donde converjan y haya participación de todos los programas de Alas y Raíces.

Otro programa con loables resultados es el de las muestras regionales de teatro hecho por niñas y niños, donde cada estado pone gran entusiasmo para que las obras que los representan sean realmente de lo mejor.

Incluso, Susana Ríos recordó que en Baja California Sur ha habido un trabajo admirable cuando tienen desastres por los fenómenos naturales, “cuando los niños deben pasar un tiempo en albergues, ahí también está Alas y Raíces para acompañarlos, en momento que son difíciles. No están en casa, su familia perdió lo que tenía y la presencia de Alas y Raíces es un compromiso de nosotros con los niños en su diversidad de circunstancias.

En este sentido, consideró importante que los niños no sólo sean espectadores, sino que en la medida de sus posibilidades, de su edad, puedan crear y les demos la libertad de expresarse. Los niños nos pueden sorprender con sus dibujos, nos pueden sorprender con obras de teatro, y si les damos la oportunidad de participar en un taller de animación, nos pueden sorprender con sus cortos.

 

Fuente: Consejo Nacional para la Cultura y las Artes

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