Se apagan las luces del teatro. En medio de una nube de humo aguarda, en silencio, la silueta de un hombre tirado sobre el escenario. De fondo, se escuchan distintos sonidos característicos de la ciudad: autos, personas, sirenas de patrullas y armas disparando. Poco después, tenuemente se encienden las luces y se percibe al actor Roberto Sosa en el piso. Esta es la manera en que comienza la obra Cáncer de olvido, escrita y dirigida por el dramaturgo Víctor Salcido y presentada en el Centro Cultural Helénico.

Bajo el Slogan “El olvido individual es un síntoma, la amnesia colectiva es un cáncer”, la obra es una crítica a la pasividad ideológica y activista que padece nuestro país. Hace énfasis en la importancia de reflexionar la situación actual de México, en donde el discurso del poder ejercido por unos cuantos a otros, es consecuencia, en gran medida, de la falta de interés y determinación de la población. De tal manera, a lo largo de la obra se critican diversas temáticas, entre las que destacan la religión y –evidentemente– la situación política del país, así como la inactividad de los llamados “Intelectuales” con respecto a los problemas que aquejan en la actualidad.

Después de treinta años de carrera profesional, es la primera vez que el actor Roberto Sosa protagoniza un monólogo. La labor no es nada sencilla, pues aunque el personaje principal, Martín Serrano, es interpretado de manera excelsa por el actor, éste interpreta otros personajes: un profesor, un judicial, un terrorista, un narcotraficante y hasta un presidente, por mencionar algunos. La historia gira en torno al escritor Martín Serrano, considerado uno de los mejores literatos del país, y el conflicto en que se inmiscuye debido a manifestar, justo al momento de recibir un reconocido premio de literatura, su inconformidad con respecto a la situación que acongoja al país. El expresar sus ideales lo orilla a un encierro, en el cual es víctima de torturas y aberraciones que tienen la intensión de silenciarlo. Es debido a esta situación que, a lo largo de la obra, el protagonista manifiesta una serie de reflexiones que giran en torno a las consecuencias de la pasividad de la población.

Como señaló el actor Roberto Sosa, la obra “Es la encrucijada de un escritor confrontándose a sí mismo, debatiéndose entre ser congruente con su ideología y sus ideales o traicionarlos, vender su alma al diablo y vivir con la comodidad que te puede dar el pertenecer a un sistema, pese que eso signifique traicionar tu discurso”.

Por otro lado, Víctor Salcido, músico, director de cine, guionista y dramaturgo, cuenta que la idea de esta obra surgió a partir de la inquietud que le provocó notar cómo se pueden trasmitir tantas aberraciones en las noticias y, sin embargo, olvidarlas, de modo que olvidamos siempre la anterior por una nueva.

“A partir de pensar que en México tenemos la costumbre de que todo se sabe pero no pasa nada, que el exceso de información llega a ser desinformación, me puse a escribir la obra y a la tercera o cuarta página me gustó la idea de que los 10 personajes los interpretara un solo actor y que ese actor fuera Roberto Sosa”, señaló el autor del monólogo.

“Yo presento un México ficticio, post 2012, donde el trayecto que va llevando el gobierno podría llevarnos a un extremo –espero que no suceda– donde se puedan violar las garantías individuales más elementales y se pueda retroceder en la construcción que, bien o mal, se ha venido realizando de este país”, comentó el dramaturgo.

La obra, acompañada siempre de un matiz irónico y satírico, es un espacio que brinda al espectador la posibilidad de una gran reflexión. Roberto Sosa nos deleita con una excelente actuación, demostrando sus grandes capacidades histriónicas. En general, la obra es un trabajo digno de apreciar.

Cáncer de olvido se presentará todos los miércoles a las 20:30 horas, hasta el 15 de diciembre y posteriormente, debido a su éxito, los primeros meses del año entrante, en el Teatro Helénico.

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