Frida Kahlo es una de las mujeres más importantes dentro del mundo artístico plástico de los últimos tiempos. Como todo gran artista, ella llevó su estilo al más alto grado de expresión, no sólo en su pintura sino en su propia imagen. Frida es una de las figuras femeninas más desafiantes dentro de la escena contemporánea, su uso del volumen, sus tonalidades, su sexualidad, su dolor y visión del mundo se encuentran plasmados totalmente en sus atuendos. Ella fue sin duda una belleza diferente, plural, fuerte y delicada a la vez. Por la proyección tan única de su estilo, la industria de la moda la ha redescubierto como un personaje fascinante e inspirador y la ha convertido en una nueva musa de la moda. Poseedora de un rostro único, alejado de todos los estándares clásicos de la belleza femenina y una imagen étnica y mestiza, irreverente y desconcertante para una época seducida por la moda europea. Kahlo nos impone un nuevo ESTILO audaz y un modelo de belleza para nada habitual…[1]

“En la forma de vestir de Frida se puede reconocer la creatividad y el profundo sentido del colorido que tenía la artista. Su ropa, además de ser en sí una manera de esconder flaquezas físicas y emocionales, traducía su temperamento. Su atuendo fue un elemento fundamental en la construcción de su fuerte personalidad que la ha hecho trascender en la historia de la pintura del siglo XX”[2].

El gran impacto de su imagen para el arte, la cultura y la moda contemporánea hacen de la actual exposición: Las apariencias engañan: los vestidos de Frida Kahlo, presentada por El Museo Frida Kahlo y la revista Vogue México, una exhibición de gran importancia, ya que es la primera muestra realizada con el guardarropa y objetos personales de la artista. Dicha exposición permite adentrarnos en la identidad de la famosa pintora, en su gran sentido visual y el impacto que ha tenido para el diseño actual.

Tras 50 años de permanecer cerrados roperos y baúles de la Casa Azul, por petición de Diego Rivera, en 2004 pudieron finalmente abrirse; en ellos se encontraron fotografías, obra plástica y una colección del guardarropa de Frida Kahlo, conformada por más de 300 piezas.

Los vestidos típicos mexicanos que solía usar Frida Kahlo la distinguían del mundo, a través de ellos consolidó la imagen de un personaje fuerte, revolucionario y creativo que hoy nos permite explorar no sólo dentro de la mente de la artista, sino también la gran riqueza del diseño, color y texturas de las prendas mexicanas con las que se vestía.

 

Nickolas Muray. Frida Khalo, 1939.

 

 

De noviembre de 2012 a noviembre de 2013

Museo Frida Kahlo. Casa Azul

Londres 246, Col. Del Carmen, Coyoacán. CP. 04100, México, D.F.


[1] Forteza, José. “Las apariencias engañan” en Vouge México, Nº 155. (Noviembre 2012, edición especial).

[2] Carlos Phillips, Director General de los Museos Dolores Olmedo, Diego Rivera y Frida Kahlo en http://www.museofridakahlo.org.mx/

 

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