Metallica es una banda que no necesita presentación, su trabajo desde mediados los años 80 los ha puesto en el #1 de todas las listas en lo que a metal se refiere. Desde sus inicios consiguieron seguidores por su sonido fuerte, pesado, crudo y estruendoso; éste hizo que, debido al glam/metal que predominaba en esa época, resaltara y se llevara consigo a toda una población de amantes del metal crudo y sin censura (véase Kill’ Em All, 1982 y Ride The Lightning, 1984).

Con la llegada del 2000, las expectativas del futuro de la banda eran inciertas, esto a pesar de sus últimos álbumes, los cuales no demostraban aún un declive musical por parte de la banda, a pesar de que el contexto musical por el que trascurría la escena norteamericana sí mostraba que muchas de las bandas veteranas de la época estaban en su momento de terminar; esto se confirmaría aún más con la muerte de Cobain y la posteriormente muerte del grunge, género que popularizo Nirvana.

St. Anger (2003) y Death Magnetic (2008) habían sido, hasta el momento, la respuesta por parte de Metallica al nuevo siglo. St. Anger no fue bien recibido por los seguidores más antiguos de la banda, los cuales vieron en el disco un cambio de sonido a uno más ligero y sintieron que la banda buscaba ajustarse mejor a las nuevas generaciones en lugar de seguir con su sonido clásico que encantó desde el principio, sin pena ni gloria. St. Anger no tuvo muy buena acogida por parte de la crítica y pasó como otro álbum regular de inicios de siglo.

Con Death Magnetic las cosas fueron diferentes, aunque no contenían, en esencia, el mismo sonido que representó a la banda en sus inicios, el álbum sí contenía una buena dosis de metal crudo, fuerte y sin censura que encantó mucho más a los seguidores de la banda que el álbum anterior, y a su vez atrajo una mejor crítica. Pero lo que no se contaba era lo que vendría después: 8 años de espera para que un nuevo proyecto de estudio de Metallica volviera a verse.

Con su nuevo trabajo, Metallica tiene muchas expectativas: enamorar nuevas generaciones, obtener la aceptación de los fans más veteranos de la banda, recuperar audiencia perdida por sus trabajos anteriores y romper su racha de trabajos poco aceptados en el nuevo siglo, lo cual conllevaría a un éxito masivo tanto en ventas del disco como en tickets del concierto. Un proyecto ambicioso que desde la perspectiva de una banda regular aspira a mucho.

Es lógico preguntarse si esta serie de objetivos planteados anteriormente fueron alcanzados, o al menos parte de ellos. Un análisis profundo y preciso del álbum permitirá hacer un mejor juicio. En primer lugar, es preciso aclarar lo siguiente: para este análisis no se tienen en cuenta los respectivos videos de cada canción, el material audiovisual no fue un criterio tenido en cuenta; en segundo lugar, la versión a analizar es la versión regular, no la deluxe, la cual posee más contenido.

Iniciando por la trinidad, es decir: Hardwired, Atlas,Rise! y Moth Into The Flame, canciones que se encuentran en el disco 1, encontramos lo que hemos tenido hasta ahora, una banda que se esmera por darle lo mejor a sus fanáticos, ex seguidores y público que no los conoce, tres canciones que como anticipo al álbum dejaron una expectativa impresionante, pues prometían un álbum de gran profesionalidad por parte de la banda con sus fans; ahora bien, estas canciones poseen una calidad impresionante que se demostró durante su gira de conciertos en el MetOnTour, una gira de conciertos que se realizaron para promocionar su nuevo trabajo, donde quedó en claro que Hardwired…To Self Destruct hasta ese momento tenía mucha acogida entre los fans de Metallica.

En el disco 1 se encuentran tres temas que complementan la trinidad, pero que llegan a verse un poco opacadas en comparación con la trinidad: Now That We’re Dead, Halo Of Fire y Dream No More. Las dos primeras canciones (Now That We’re Dead y Halo Of Fire) son lo que los fans estábamos esperando, una banda que se entrega al trabajo musical que han construido a lo largo de su historia en la música contemporánea; son un refresh en un año de pocas expectativas musicales.

Respecto a Dream No More, la cuestión es diferente. Esta canción es, desde un análisis comparativo, la canción débil del álbum. El sonido, no propio de la entrega de la banda al género del metal, se puede sentir muy ajeno a lo habitual; esta canción es un trabajo con un nuevo sonido, un experimento que tendrá mejor acogida con nuevos fanáticos pero que puede ser poco aceptado con los fans veteranos de la banda.

Entrando en el disco 2 vemos que ninguna canción de este disco ha sido mostrada antes; quizá será el disco que generaría más desconfianza. Ajeno a este hecho, el disco 2 no se queda atrás y tiene la misma calidad que el disco 1. Confusion, ManUNkind y Here Comes Revenge son los temas iniciales del álbum, canciones que sin duda convencerán a los fanáticos de la banda de que Metallica aún tiene mucho para dar y ofrecer a sus seguidores, pues son una muestra de la calidad que han desarrollado como banda y de lo bien que han sabido llevar su arte a lo largo del nuevo siglo con relación a su trabajo, históricamente hablando, donde resalta el metal crudo y sin mesura, pues las letras, aunque llegan a sentirse como poco propias de la banda, son en esencia la misma desde sus primeros álbumes.

Murder One, Am I Savage? y Spit Out the Bone, las canciones finales del álbum, muestran un trabajo tan bien hecho y con la calidad de los sencillos que hasta ahora los ha caracterizado. La expectativa era poca en cuanto al cierre del álbum; pero, contrario a mis expectativas, el cierre es igual de fuerte a la trinidad inicial. Encontramos tres canciones que funcionan de forma fantástica en el cierre; resalto especialmente Spit Out the Bone¸ tema final del álbum, pues es un recordatorio para los seguidores nostálgicos de la banda.

El nuevo trabajo de Metallica es, sin lugar a duda, la forma de romper el 2016; su nuevo álbum, sumado a su gira de promoción, ha logrado que los fanáticos acérrimos de la banda aceptáramos el álbum de forma prácticamente natural. El álbum no es perfecto, a algunos puede sonar a un álbum poco parecido al Metallica clásico, pero eso ésta es una subjetividad fácilmente refutable: el álbum es un trabajo de gran calidad y profesionalismo que sin duda muestra al Metallica que ha enamorado generaciones desde el 84.

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Sobre El Autor

Juan David Almeyda Sarmiento, colombiano nacido en la ciudad de Bucaramanga, Santander. Normalista Superior y estudiante de filosofía de la Universidad Industrial de Santander.

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