Apolo y Dioniso son dos dioses griegos aparentemente opuestos. El primero es dios de la guerra, de la luz y el orden; el segundo, dios del vino, de la fiesta y cambio. Ambos, sin embargo, con sus intermitencias, forman en conjunto la vida humana. Uno es habitante de los cielos y otro de los abismos, aunque se unen en el horizonte de la tierra donde se rozan ligeramente y forman la superficie. Son la capa más externa de la piel, danzantes y poetas.

Apolo y Dioniso son aión, y Aion.mx es un punto de fuga y de reunión que pretende abordar las ideas dejando que se mezclen, que se contaminen y violenten con el cuerpo haciendo explosiones de literatura, arte, filosofía y política, dejándose arrastrar aquí y allá, traspasando las barreras de la unidad, haciéndose una revisa sin órganos, manipulada por sus lectores y construida a manera de red.

Aion.mx es un proyecto hecho para la expresión creadora a partir de temas específicos que no sólo darán pie a las reflexiones con las que comúnmente se relacionan tales temas, sino también llevarán por pareja a las ideas que parecieran más lejanas y dispares, haciendo notar que nada es aislado.

Apolo y Dioniso se comunican, se entremezclan y son uno partido en dos: el orden del primero que ha pretendido absorber a la vida  y el caos del segundo que, risueño y burlón, se asoma entre figuras rebeldes y disonantes, discordantes ellas con la categorización conceptual de algunas realidades. Aion.mx pretende ser lugar para ambos: la tierra donde se juntan, el espacio ordenado para los desordenes del cuerpo con todo y sus pensamientos; un enlace para todos aquellos que buscan nuevos espacios de expresión; una galería virtual, un confesionario de las pasiones y pensamientos más comunes y también para los más grotescos; textos que no pretenden enseñar sino compartir, crear en cada lector horizontes nuevos y ser llanuras de expresión.

Para este primer número hemos tenido la fortuna de tener entre nuestras colaboraciones a la Dra. Sonia Torres Ornelas, profesora del colegio de Filosofía de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM; recientemente invitada a la Universidad de Santiago de Guayaquil donde impartió la conferencia: “Montaje entre el cine y la filosofía”, en la que recomienda fisurar y rasgar los mundos,  jugar por jugar, “no buscar como en la trampa… lanzar alegremente los dados desde la tierra, apostar por el cielo, por el pensamiento y que caiga donde tenga que caer… rasgar lo cotidiano y sólo vivir…”

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